Cómo Hacer Kayak en Rápidos

kayak en rápidos

Hay pocas formas mejores de pasar el tiempo al aire libre que descender los rápidos de las aguas bravas en su kayak.

 

Sin embargo, el kayak de aguas bravas es también un deporte de riesgo, que requiere un alto nivel de habilidad y experiencia para gestionar el riesgo en el río. De todas las cosas que hay que saber para remar en aguas bravas, aprender a navegar en kayak en los rápidos es posiblemente la más importante cuando se está empezando.

 

Aunque no hay nada que sustituya al tiempo que se pasa en el agua y a la instrucción profesional, aprender la teoría de cómo navegar en kayak en los rápidos es esencial antes de hacer tu primer descenso en el río. Para empezar, he aquí una guía rápida de los fundamentos del kayak de aguas bravas.

 

Lo primero y más importante es que cualquier persona que quiera remar en rápidos debe entender que los rápidos tienen una amplia gama de dificultades. Los rápidos se clasifican según su nivel de dificultad utilizando un sistema de clasificación desarrollado por la American Whitewater Association (AWA).

 

La clasificación de los rápidos es muy compleja, pero a continuación se ofrece un breve resumen del sistema:

 

Clase I – Agua relativamente rápida que sólo tiene algunas olas pequeñas. Se trata de una navegación bastante informal que supone un riesgo mínimo para los kayakistas.

Clase II – Agua ligeramente más rápida con algunas olas de tamaño medio y algunas rocas. Suele ser bastante amplia y con canales de navegación claros.

Clase III – Navegación intermedia en el río con olas ligeramente más grandes. Puede haber grandes obstáculos ocultos, coladeras y corrientes razonablemente potentes. Riesgo relativamente bajo de lesiones graves.

Clase IV – Terreno avanzado con potentes rápidos, grandes agujeros, coladores, grandes olas y otros peligros. Se recomienda encarecidamente la exploración rápida. Se requiere habilidad para rodar.

Clase V – Aguas bravas expertas con rápidos muy grandes e inevitables. Sólo apto para remeros experimentados. Alto riesgo de lesiones al nadar.

Clase VI – Terreno exploratorio con condiciones extremas. Requiere habilidades de remada expertas y socorristas muy experimentados en espera.

El sistema de clasificación de las aguas bravas es importante porque da a los kayakistas una idea del riesgo que supone remar en una sección de un río.

 

Si eres un palista relativamente nuevo en aguas bravas, es esencial que te limites a los terrenos de menor riesgo, como los ríos de Clase I y Clase II, hasta que confíes en tu capacidad para leer y navegar por los rápidos. Entonces, una vez que adquiera más experiencia y confianza, puede empezar a aventurarse en terrenos de clase III para consolidar sus habilidades.

 

Además, ten siempre presente que el kayak de aguas bravas es una actividad inherentemente arriesgada. El riesgo de lesiones es bajo pero posible cuando se rema en aguas de Clase I y Clase II. Los ríos de clase III y superior conllevan un riesgo aún mayor de lesiones y deben abordarse con precaución.

 

Por lo tanto, lleve siempre un equipo de protección personal, como un casco, un PFD y un walkie talkie impermeable, que es muy importante, puede ayudar a que las aventuras al aire libre sean más suaves mientras se rema en aguas bravas. Reme en grupo y realice cursos de rescate en aguas bravas para aprender los fundamentos del rescate en el río. Busque instrucción y formación profesional para mejorar sus habilidades. En caso de duda, vaya a lo seguro.

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